Cirugía Facial

RINOPLASTIA - Rinoseptoplastia

En la Clínica Estética Dra. Amaya Puertas Ruiz le informaremos de las mejores opciones en la cirugía de nariz. Le aclararemos el procedimiento de la cirugía y cuál es el procedimiento más indicado para usted.

La  rinoplastia, también conocida como cirugía de la nariz, es la técnica quirúgica que busca una mejoría estética o corregir anomalías extructurales, preservando la función original de la nariz, ya que no se puede entender una nariz bonita sin una función adecuada.

Este procedimiento busca dar una armonía facial al paciente.

CÓMO.-

La rinoplastia se puede realizar tanto con anestesia local con sedación como con anestesia general, siempre controlada por un anestesista en todo momento. En algunos casos se realizan en forma ambulatoria y no requiere pasar la noche en el hospital.

La mayoría de las operaciones suelen durar de una a tres horas.

El procedimiento de la rinoplastia se realiza de dos formas:

– Rinoplastia abierta: La incisión se hace en la colunmela nasal y asi se accede más fácilmente a toda la estructura de la nariz. Más indicada si el problema se encuentra fundamentalmente en la punta nasal.

– Rinoplastia cerrada: La incisión se realiza en el vestíbulo nasal actuando  sobre las extructuras osteocartilaginosas.

La Doctora Puertas junto con el paciente decidirán una u otra técnica en función del tipo de paciente y procedimiento necesario.

Generalmente, en la misma intervención, se trabaja el septum nasal, corrigiendo muchos problemas de respiración del paciente a la vez que se mejora la forma de la nariz.

POSTOPERATORIO.-

Después de la operación puede producirse hinchazón y hematomas en los alrededores de la nariz y los ojos. Las principales molestias que pueden surgir son controladas con analgésicos y antiinflamatorios indicados por la Doctora.

Durante  los primeros cuatro o cinco días no  se debe retirar el taponamiemto y la férula que coloca la Doctora después de la intervención.

Se recomienda un masaje facial con crema antiinflamatoria y lavados con suero fisiológico.

El paciente puede volver a sus actividades cotidianas en una o dos semanas desde la intervención.

El resultado final no se alcanza hasta el año de la intervención que es lo que tarda la nariz en adquirir su forma y aspecto definitivo.

MENTOPLASTIA.- Mentón

La cirugía de la nariz, en muchas ocasiones, se asocia con la mentoplastia.

Es un procedimiento para incrementar (normalmente) o disminuir el mentón del paciente, consiguiendo una gran mejoría en el perfil global de la persona.

RINOPLASTIA Secundaria.-

Con frecuencia acuden a nuestro Centro Médio y Estético pacientes insatisfechos con resultados previos de cirugía nasal.

Este tipo de cirugía incrementa la dificultad del proceso, requieriendo en algunos casos, a tener que conseguir tejidos propios del paciente de otras partes del cuerpo como cartílago auricular (de la oreja). Y si el volumen necesario fuese importante, como en los hundimientos nasales por resecciones muy agresivas, la Doctora lo tomaría costal con cicatrices muy disimuladas.

El procedimiento de la rinoplastia se realiza de dos formas:

– Rinoplastia abierta: La incisión se hace en la colunmela nasal y asi se accede más fácilmente a toda la estructura de la nariz. Más indicada si el problema se encuentra fundamentalmente en la punta nasal.

– Rinoplastia cerrada: La incisión se realiza en el vestíbulo nasal actuando  sobre las extructuras osteocartilaginosas.

La Doctora Puertas junto con el paciente decidirán una u otra técnica en función del tipo de paciente y procedimiento necesario.

Generalmente, en la misma intervención, se trabaja el septum nasal, corrigiendo muchos problemas de respiración del paciente a la vez que se mejora la forma de la nariz.

La mayoría de las operaciones suelen durar de una a tres horas.

La rinoplastia se puede realizar tanto con anestesia local con sedación como con anestesia general, siempre controlada por un anestesista en todo momento. En algunos casos se realizan en forma ambulatoria y no requiere pasar la noche en el hospital.

Después de la operación puede producirse hinchazón y hematomas en los alrededores de la nariz y los ojos. Las principales molestias que pueden surgir son controladas con analgésicos y antiinflamatorios indicados por la Doctora.

Durante  los primeros cuatro o cinco días no  se debe retirar el taponamiemto y la férula que coloca la Doctora después de la intervención.

Se recomienda un masaje facial con crema antiinflamatoria y lavados con suero fisiológico.

Además, como en todas las cirugías, es indispensable asistir puntualmente a sus controles postquirúrgicos con la Doctora Puertas en su consulta.

El paciente puede volver a sus actividades cotidianas en una o dos semanas desde la intervención.

El resultado final no se alcanza hasta el año de la intervención que es lo que tarda la nariz en adquirir su forma y aspecto definitivo.